Una rápida atención salva a una mamá y a su bebé

A fines de junio de 2013, en su baby shower, Kristina sintió un pequeño dolor en el costado pero pensó que era algo relacionado con su embarazo, ya que faltaba poco más de un mes para su fecha de parto. La noche del 4 de julio, sintió un dolor fuerte en el estómago y decidió ir al hospital donde atendía su obstetra. Allí le diagnosticaron infección en el tracto urinario y la enviaron a su hogar sin medicación. El personal de enfermería de emergencias le dijo que bebiera mucha agua. Menos de 24 horas después, se volvió a sentir mal. Esperó a que su marido regresara del trabajo y fueron al mismo hospital. Tenía fiebre, un fuerte dolor en el estómago y había estado vomitando por más de cinco horas.

Nuevamente el equipo de emergencias le dijo que tenía una infección en el tracto urinario pero que además esta vez estaba deshidratada. No la admitieron y la enviaron a su casa con medicación y le repitieron que bebiera mucha agua. Kristina comentó que anteriormente había padecido de infecciones en el tracto urinario y que los síntomas que presentaba ahora no eran los mismos que los que había experimentado en el pasado. El personal del hospital le comentó que "las infecciones en el tracto urinario son diferentes en el embarazo. Vuelva a su casa y tranquilícese".

Kristina se convenció de que estaba exagerando y decidió no regresar al hospital. "Aguantaría" hasta entrar en trabajo de parto. La madre de Kristina fue a quedarse con ella, porque el marido de Kristina trabaja por las noches. A las 10 p.m. del mismo día en que había estado en el hospital, Kristina no podía dormir. El dolor en su estómago era terrible. "Me ardía el estómago", dice Kristina. "Mi madre me preguntó qué quería hacer. El Centennial Hills Hospital está ubicado a solo dos cuadras de mi casa, entonces a las 3:30 a.m. fuimos allí", explica.

La llegada al Centennial Hills

Kristina fue a emergencias del Centennial Hills Hospital y fue trasladada al área de maternidad. Ya no tenía fiebre pero el dolor continuaba. Un miembro del personal de enfermería la examinó y tocó su estómago y llamó inmediatamente a un médico. "La enfermera me dijo que me puse blanca cuando me tocó y casi me caigo de la camilla", cuenta Kristina. El médico le contó a Kristina que necesitaba hacerle una cirugía de emergencia, "una cesárea de emergencia y una apendicectomía", porque tenía apendicitis. La fecha fue 6 de julio de 2013. "Hicieron nacer a mi hija, Hailey, cinco semanas antes", cuenta Kristina. Pesó 5 libras, 11 onzas.

Como medida de precaución, la dejaron en la UCIN durante 6 días con un goteo con antibiótico. "Luego de cinco días, me enviaron a mi casa, pero mi hija se quedó dos días más. El personal del hospital y de la UCIN fue absolutamente maravilloso", dice Kristina. "Realmente querían que yo estuviera ahí cada vez que fuera necesario alimentarla y, debido a que vivo muy cerca, pude hacerlo", dice Kristina. "Soy una prueba viviente de que el Valley Health System te cuida. El personal me escuchó. Escucharon lo que les estaba contando. Ccomprendieron mis preocupaciones y estuvieron ahí para mí desde el primer minuto que atravesé la puerta", continúa Kristina.

Agradecida por la atención recibida

"Estoy tan agradecida con el médico por escucharme y prestar atención a lo que le estaba contando. Yo sabía que algo andaba mal, y él y el personal de enfermería del Centennial Hills Hospital se interesaron por escucharme y me aseguraron que tanto mi bebé como yo estaríamos bien," cuenta Kristina. "Luego de la cirugía, me dijo que mi estómago estaba lleno de líquido infectado y que estaba muy cerca de estar séptica. Estaban extremadamente preocupados por el hecho de que mi hija pudiera estar afectada por la infección y la sepsis", cuenta Kristina. "Luego de atender el parto de Hailey, la llevaron de inmediato fuera del quirófano y continuaron con mi apendicectomía. Salvaron mi vida y la de mi bebé". Hoy Hailey tiene diez meses. "Está perfectamente sana. Mi marido dijo, 'Si no fuera por el Centennial Hills Hospital no solo te habría perdido a ti, sino también a mi familia. Ambas estarían muertas.' ".